Relieve
Lo que resalta del día
Tecnología

Científicos prueban alcalinización oceánica para reducir el dióxido de carbono atmosférico

Un grupo de investigadores ha vertido soda cáustica en aguas oceánicas como parte de un experimento para combatir la acidificación y capturar CO2.

Redacción Relieve
Foto: xataka.com.mx

Un grupo de investigadores ha ejecutado un experimento experimental en aguas profundas consistente en el vertido de miles de litros de soda cáustica, una sustancia altamente alcalina, con el objetivo de alterar la química del océano para capturar mayores cantidades de dióxido de carbono atmosférico. Esta técnica, conocida como alcalinización oceánica, busca contrarrestar el proceso de acidificación que ha experimentado el mar debido a la creciente absorción de emisiones de carbono, un fenómeno que pone en riesgo la biodiversidad marina a nivel global.

El estudio, desarrollado bajo estrictos protocolos de monitoreo, intenta evaluar si el incremento controlado del pH del agua puede aumentar la capacidad natural del océano para retener CO2 de manera permanente. Al neutralizar la acidez, los científicos proponen que el mar podría funcionar como un sumidero de carbono más eficiente, mitigando así los efectos negativos del cambio climático en los ecosistemas marinos. Este método se diferencia de otras estrategias de geoingeniería por su enfoque directo en la química del agua en lugar de la captura mecánica en la superficie.

Especialistas de diversas instituciones académicas han señalado que, aunque los resultados preliminares en ambientes controlados son alentadores, la implementación a gran escala requiere un análisis profundo de los impactos colaterales. La SEMARNAT y otros organismos internacionales vigilan de cerca este tipo de proyectos para asegurar que no se alteren los equilibrios biológicos de las especies endémicas. Cualquier propuesta de escalamiento futuro deberá ser validada por estudios de impacto ambiental rigurosos que garanticen la seguridad de los recursos pesqueros y la salud de las costas.

La comunidad científica continúa debatiendo si esta intervención es una solución viable frente a la crisis climática o si representa un riesgo innecesario para los océanos. Por ahora, el experimento se limita a zonas específicas para medir la dispersión química y la respuesta de los organismos marinos ante el cambio repentino en el pH. El objetivo final es determinar si es posible equilibrar la química oceánica sin comprometer la integridad de los hábitats marinos a largo plazo.

medio ambientecienciaoceanocambio climaticoinvestigacion